viernes, 30 de marzo de 2012

Preocupante caso de fraude y estafa con células madre


Madrid, 28 de marzo de 2012

VidaCord desea comunicar a la opinión pública, a raíz de las noticias aparecidas recientemente acerca de la desarticulación de una banda que estafaba a las familias prometiéndoles conservar la sangre de cordón de sus hijos en un banco en Alemania, lo siguiente:

  • El trabajo de VidaCord como banco de tejidos, autorizado como banco de sangre de cordón umbilical en España, nada tiene que ver con la actividad que desarrollan los operadores logísticos que intermedian entre una familia y un laboratorio extranjero, facilitando que este tipo de prácticas engañosas puedan producirse.
  • VidaCord acaba de renovar su autorización como banco de sangre de cordón umbilical el pasado 24 de febrero y dispone de laboratorio propio en Madrid. Trimestralmente reportamos a las autoridades sanitarias españolas los resultados de nuestra actividad, lo que supone una garantía para las familias porque nuestra actividad esta supervisada por las autoridades competentes.
  • El hecho de que un banco de tejidos como VidaCord esté autorizado en España supone una garantía de calidad muy superior a la que pueden ofrecer otros bancos localizados en países europeos porque los bancos autorizados en España, líder mundial en trasplantes de reconocimiento internacional, están sujetos al buen hacer de la Organización Nacional de Trasplantes y a una legislación muy estricta en lo referente a la obtención y procesamiento de los órganos y tejidos.
  • VidaCord lamenta el engaño y reitera su compromiso con las familias españolas a fin de ofrecer un servicio óptimo de procesamiento y criogenización de células progenitoras de la sangre de cordón, en un estado óptimo para su eventual trasplante.
  • Desde VidaCord se quiere tranquilizar a las familias pero alertarlas de que sólo deben de depositar su confianza en un banco de sangre de cordón autorizado sometido a todos los controles de un establecimiento sanitario como es el caso de VidaCord

El laboratorio de VidaCord en Madrid está abierto a que las familias puedan acudir y ver in situ su actividad y sus protocolos de actuación

Puede escuchar una entrevista radiofónica a Angel Alvarez, presidente de VidaCord, sobre este tema haciendo click aquí.


Desde la promulgación del Real Decreto 1301/2006 que regula, entre otras cosas, la actividad de los bancos de tejidos en España, se viene confundiendo a la opinión pública, equiparando en la práctica a los bancos de sangre de cordón umbilical con los operadores logísticos que intermedian entre una familia y un laboratorio extranjero. Este hecho ha propiciado el florecimiento de varios brókers, que anunciándose a sí mismos como bancos de sangre de cordón, recogen la sangre fresca y la envían a procesar a los laboratorios en el extranjero con los que tienen convenio. De este modo, el desarrollo de intermediarios con meras ambiciones comerciales y sin genuino interés sanitario, ha permitido la aparición de estafadores como los que ahora han sido descubiertos. VidaCord ya advirtió hace 2 años del peligro que suponían estas empresas, que actúan fuera de todo control sanitario español. Empieza a resultar urgente distinguir entre ambos, porque no es igual un banco de tejidos, acreditado por las autoridades sanitarias y con un laboratorio de procesamiento celular, que un bróker logístico, que simplemente transporta la sangre fresca a Europa.

VidaCord es un banco de tejidos, autorizado como banco de sangre de cordón umbilical en nuestro país (CAM, Ref: EBG/CDC/ESMM, expte. 10005/07/C) el 9 de Abril de 2007, en virtud del RD 1301/2006. La autorización ha sido renovada el 24 de febrero de 2012. Puede descargar una copia de nuestra autorización aquí. A diferencia de las demás empresas que operan en España en el ámbito de la sangre de cordón umbilical, VidaCord dispone de instalaciones propias en nuestro país (en el parque científico y tecnológico de Alcalá de Henares - Madrid) donde se procesan todas las muestras siguiendo los protocolos médicos más avanzados. De esta manera podemos garantizar que las unidades de sangre de cordón tienen un número de células progenitoras óptimo para su trasplante. Trimestralmente reportamos a las autoridades sanitarias los resultados de nuestra actividad. Esto supone una garantía para las familias que confían en nosotros, al estar nuestra actividad supervisada por las autoridades competentes.

España es un país líder mundial en trasplantes, y así se le reconoce internacionalmente. En efecto, en lo referente a trasplantes de órganos y tejidos no tenemos nada que envidiar a otros países más avanzados en otros campos, como Alemania, Inglaterra o Estados Unidos. Esto es así gracias al buen hacer de nuestra Organización Nacional de Trasplantes y a una legislación muy estricta en lo referente a la obtención y procesamiento de los órganos y tejidos. Por eso, el hecho de que un banco de tejidos como VidaCord esté autorizado en España supone una garantía de calidad muy superior a la que pueden ofrecer otros bancos localizados en países europeos con otro tipo de certificaciones. Por muy bien que suenen, y sus intermediarios en España traten de vender (GMP, AABB…), la realidad es que estar autorizado en España supone una garantía de calidad mucho mayor.

VidaCord lamenta el engaño realizado aprovechando la buena fe de las personas y reitera su compromiso con las familias españolas a fin de ofrecer un servicio óptimo de procesamiento y criogenización de células progenitoras de la sangre de cordón, en un estado óptimo para su eventual trasplante entre hermanos compatibles.

miércoles, 15 de febrero de 2012

¿Hay alternativa a la tecnología de los “bebés medicamento”?


Por Nicolás Jouve de la Barreda  - Catedrático de Genética – Presidente de CíViCa

Tras cinco años de vigencia de la Ley de Reproducción asistida y de investigación con embriones humanos con fines terapéuticos para terceros solo han nacido cuatro «bebés medicamento» en España. Son el fruto de una tecnología que combina la fecundación in vitro para producir embriones con el Diagnóstico Genético Preimplantatorio para seleccionar los idóneos de acuerdo con su perfil genético. Se trata de producir un bebé para utilizar la sangre de su cordón umbilical o, en su caso, su médula ósea, para curar a un hermanito enfermo y necesitado de un trasplante. Esto se practica a sabiendas de que parte de los embriones producidos se descartarán, en la misma medida en que se conoce de antemano que no tendrán la cualificación de donantes genéticos válidos para mejorar la condición de salud del hermano enfermo. Se comentan los inconvenientes técnicos y éticos que plantea esta compleja tecnología así como la existencia de alternativas éticas de autorizarse sin trabas la actividad de los bancos privados de sangre de cordón umbilical, para uso intrafamiliar. 
Una terminología inapropiada
Lo primero que hay que señalar es lo inapropiado de la terminología «bebe medicamento» o «bebé de diseño», que si bien responde a la realidad de lo que se hace y hasta podría admitirse desde la perspectiva periodística, repugna al sentido común y es contraria al respeto debido a toda vida humana. Un bebé, un niño, un adulto, no pueden nunca ser tratados como un objeto para conseguir un fin. Cada vida humana es valiosa por sí misma y no debe ser tratada como un medio sino un fin en sí misma. Por lo tanto hablar de que un bebé ha sido concebido como un instrumento para ser donante de un hermano aquejado de una enfermedad, por muy noble que nos parezca la causa, es anteponer una utilidad práctica al valor que en sí mismo tiene la vida del recién nacido.  
Si deseamos precisar un poco más y alguien nos dice que la utilización es mínima al tratarse de la muestra de cordón umbilical, algo que normalmente se desecha, habrá que aclarar que eso no es así en todos los casos. En efecto, hay casos en que la sangre del cordón umbilical que se obtiene nada más nacer el «bebé medicamento» puede satisfacer las necesidades de un trasplante para regenerar el tejido hematopoyético defectuoso, como ocurre en la mayoría de las enfermedades debidas a defectos de la producción de las células sanguíneas. Pero también hay otros casos en que el “bebé medicamento” sigue siendo necesario después del nacimiento, bien porque la muestra de sangre utilizado ha sido insuficiente o porque fracasó el trasplante por alguna otra razón. En estos casos el «bebé medicamento» pasa a convertirse en un donante permanente, especialmente de médula ósea y se le requerirá para nuevas donaciones.
En qué consiste la tecnología del bebé medicamento
Todo empezó cuando en 1999, Eliane Gluckman[1] y sus colaboradores del Hospital San Luis de París, demostraron que el cordón umbilical contiene unas células madre sanguíneas que dan resultados satisfactorios para el tratamiento de leucemia y linfomas infantiles, frente al recurso del trasplante de médula ósea, que había sido el procedimiento más utilizado especialmente en los niños para solucionar tan graves enfermedades. Gluckman, demostró que ante dichos casos, el trasplante de médula ósea plantea la dificultad de la búsqueda urgente de donantes con un sistema genético de histocompatibilidad HLA adecuado. Sin embargo, los trasplantes de sangre de cordón umbilical (SCU) tienen muchas ventajas. La primera es la mayor rapidez de su disponibilidad de contar con Bancos de muestras mantenidas en congelación suficientemente dotados. A ello se añade la inmadurez relativa de las jóvenes células de la SCU, la carencia de efectos secundarios para los donantes, el reducido riesgo de transmitir infecciones y la posibilidad de su conservación en congelación. Además, la SCU ofrece sus posibilidades de trasplante en todos los casos, niños o adultos, con o sin relación familiar. A pesar de ello, por razones que se indican más adelante, los resultados son manifiestamente mejores cuando el donante está genéticamente emparentado. El primer trasplante con éxito tuvo lugar en 1988 en el Hospital San Luís de París en que se utilizó la SCU procedente de un niño sano para tratar a un hermano de 5 años aquejado de una anemia de Fanconi. De acuerdo con los datos de Gluckman, la supervivencia de los pacientes aquejados de neoplasias hematológicas que recibieron un trasplante de SCU de un hermano tiene una eficacia del 63%, frente a solo el 29% en el caso de un trasplante de SCU no emparentado. El parentesco afianza la probabilidad de la coincidencia de los genes determinantes del sistema HLA y en consecuencia se reduce el riesgo del rechazo inmunológico.
Estos antecedentes, unido a las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías de la fecundación in vitro, condujeron a la idea de producir los «bebés medicamento». Cuando una pareja tiene un hijo con una enfermedad genética solucionable mediante un trasplante de células regeneradoras de su sistema hematopoyético, se les ofrece la posibilidad de concebir un segundo hijo por fecundación in vitro y, mediante un diagnóstico genético preimplantatorio (DGP) seleccionar de entre los embriones producidos, aquellos que no hayan heredado los genes determinantes de la enfermedad genética y posean un genotipo HLA coincidente con los del hermano mayor afectado. De este modo, se promueve la creación de embriones, vidas humanas producidas in vitro, a sabiendas de que parte de ellas se destruirán, en la misma medida en que se conoce de antemano que no tendrán la calificación de donantes genéticos válidos para mejorar la condición de salud de su hermano.
¿Hasta qué punto es efectiva la tecnología de los «bebés medicamento»
La combinación de la fecundación in vitro y el diagnóstico genético preimplantatorio permite hasta cierto punto determinar la idoneidad genética de los embriones producidos, siendo necesario descartar los que resultasen portadores de la misma enfermedad hereditaria que su hermano y los que, aun siendo sanos, no tuviesen un sistema genético inmunológicamente compatible con el hermano que la padece. Sin embargo la probabilidad de obtener los embriones compatibles deseados bien diagnosticados es muy baja. La realidad es que tener un hijo para salvar a otro es un proceso largo, difícil y con pocas garantías de éxito.
El HLA está determinado por cuatro genes estrechamente ligados, denominados HLA-A a HLA-D, que ocupan una región de unos 4 millones de bases nucleotídicas de ADN en el brazo corto del cromosoma 6 (=6p21.3). Estos genes codifican los antígenos que constituyen los mecanismos de defensa inmunológico del ser humano. Se trata de uno de los sistemas genéticos más polimórficos del genoma humano, con decenas de alelos en cada gen. Debido a lo cual, la probabilidad de encontrar dos personas con el mismo genotipo (mismos alelos en los diferentes genes) es muy baja, siendo más alta la probabilidad entre personas emparentadas por ascendientes comunes, como es el caso de los hermanos. Por la propia diversidad genética de estos genes, hay una elevada probabilidad de que los padres sean heterocigóticos para cada uno de ellos y además portadores de diferentes alelos. Sin embargo, dada la estrecha proximidad cromosómica de los cuatro genes tienden a transmitirse sin recombinación, como un bloque por las vías gaméticas masculina y femenina[2]. Es decir, a los efectos de la transmisión hereditaria, el sistema HLA se asemeja a un gen simple autosómico. De este modo, la probabilidad de recurrencia de un descendiente con idéntico sistema HLA a un hermano ya nacido es a los efectos del 25% (=1/4). Esta es también la probabilidad de compatibilidad de la SCU entre hermanos.
Si la enfermedad a curar en un niño está determinada por un gen autosómico recesivo (genotipo aa), como ocurre con una Anemia de Fanconi, una Aplasia medular, una beta-talasemia, etc., la probabilidad de recurrencia de un hermano es de un 25% (=1/4). Este es el caso más común que se produce cuando los padres no poseen la enfermedad pero son ambos portadores del alelo recesivo responsable (genotipo Aa). Esto representa que de cada cuatro hijos uno será homocigótico (1/4 aa) para el alelo recesivo responsable de la enfermedad (=1/4) y presentará la patología, y tres (1/4 AA + ½ Aa) no tendrían la enfermedad (=3/4). Sí lo que se desea es tener un bebé para solucionar el problema del hermano enfermo mediante la utilización de una muestra de SCU, éste no solo no debe tener la enfermedad sino debe tener un sistema HLA apropiado e idéntico al de su hermano ya nacido.
La probabilidad conjunta de obtener un embrión no afectado por la enfermedad y portador de un HLA compatible con un hermano ya nacido es por tanto de 3/16 (= 3/4 x 1/4). Es decir, en principio habría que contar con 16 embriones para obtener 3 donantes adecuados.
Pero además, dado que la probabilidad de éxito de obtención de un embarazo mediante fecundación in vitro es aproximadamente de un 25% (1/4), habrían de producirse más embriones para tener una reserva de garantía del embarazo en el caso de que no prosperase el primer intento. De este modo la probabilidad de tener 3 embriones compatibles, exentos del gen de la enfermedad y con probabilidad de que cuajen tras la fecundación in vitro sería de 3/16 x 1/4 = 3/64 (aproximadamente el 5%). Otro hecho que complica más las cosas es la viabilidad de los embriones manipulados para hacer el DGP. La biopsia de una o dos células de estos embriones es muy delicada y muchos embriones se deterioran y pierden la viabilidad. Teniendo en cuenta este factor y asumiendo que de los embriones producidos y manipulados prosperasen solo la mitad, la probabilidad final de tener un embrión sano, con el HLA adecuado, viable y que prosperase tras la implantación sería de: 3/64 x ½ = 3/126 (aproximadamente el 2,5%).
Por otra parte, el diagnóstico genético preimplantatorio para la selección de embriones está sujeto a las propias limitaciones de las técnicas de diagnóstico, dependientes a su vez del conocimiento de los sistemas genéticos y de las secuencias funcionales y alteradas de los genes. Por ello, otro problema adicional lo plantea el doble diagnóstico genético –genes relacionados con la patología y HLA- a partir del ADN de una o dos células embrionarias. El diagnóstico puede no ser totalmente satisfactorio y dejar dudas que no se podrían resolver  hasta recurrir a un diagnóstico más concluyente durante el embarazo, lo que determinaría una pérdida de sentido del camino seguido hasta ese momento, cuando el bebé ya está de camino. La seguridad no se tendría realmente hasta un análisis serológico más fiable a partir de muestras fetales o hasta después del parto.
Finalmente, supuesto que se obtenga el deseado «bebé medicamento» falta lo más importante, curar al hermano. La eficacia de la curación es evidentemente más elevada con SCU de un hermano que en el caso de un trasplante alogénico, pero el éxito en la curación es también dependiente de la enfermedad que se pretenda curar. Se estima entre un 75% y un 90% en enfermedades genéticas, y entre un 30% y un 50% en leucemias.
Los problemas éticos
Es evidente que el principal problema ético que se plantea es el de la instrumentalización y selección de los embriones. Los embriones «sobrantes», incluso sanos aunque sean de distinto perfil genético HLA que el hermano que motivó su producción, son desestimados por innecesarios y tampoco se conservarán en congelación en prevención del daño irreparable que les haya producido la biopsia de que fueron objeto. Esto determina la pérdida de decenas de vidas humanas en estado embrionario.
El segundo problema ético y no menos importante es el de la producción de un niño con un fin determinado. Algunos padres dejan en segundo plano este hecho al señalar que para ellos es tan querido como cualquier otro hijo, incluso más por ser el salvador de la vida de un hermano. Sin duda esto puede es así, pero no se nos olvide el carácter utilitarista con el que el «bebé medicamento» viene al mundo y el hecho de que se trata de una persona a la que nadie ha preguntado nada y podría sentirse utilizada, especialmente ante la eventualidad del fallo del trasplante de la SCU y la prolongación del problema, de modo que este niño sigue siendo la solución, manteniéndose la condición de donante permanente de su hermano. Habrá que tener en cuenta que desechado el cordón umbilical, la donación de médula ósea es una proceso delicado y complejo del que pueden derivarse secuelas y efectos secundarios para quien hace la donación, que en este caso no reviste precisamente el carácter de donante voluntario.
De este modo, el asunto de los «bebés medicamento» es complejo por razones técnicas y éticas. Aunque se trate de la curación de un hijo enfermo ¿es ésta la única vía posible?, ¿tiene realmente sentido tan importante esfuerzo por parte de los padres?, ¿es realmente necesario el largo proceso de la producción de tantos embriones, incluida su implantación, no siempre lograda en primera instancia?, ¿está justificada la angustiosa espera a un diagnóstico fiable tras la implantación?, ¿es ético el descarte de decenas de embriones «sobrantes»?

Una alternativa real.  Los Bancos familiares de SCU
Si de lo que se trata es de aprovechar la SCU de un recién nacido para curar a un niño afectado con una enfermedad determinada. la tecnología de los «bebés medicamento» es sustituible por la utilización de muestras de SCU compatibles, que se podrían hallar en un Banco de SCU, bien fuese público o privado e intrafamiliar. Por las explicaciones dadas, las muestras de SCU más adecuadas, las de perfil genético más próximo o idéntico al receptor se encontrarán en los bancos privados, por el parentesco genético y por ser los que conservan las muestras precisamente para uso familiar. Son muestras que no son anónimas, como ocurre en los bancos públicos. Los donantes son miembros identificados de la propia familia, con el HLA tipificado y disponibles en cualquier momento. En un banco de carácter familiar, las muestras de SCU de los hijos que vayan naciendo, siempre podrán ser utilizadas para cualquier hermano que nazca después y necesite un trasplante con garantías de no ser rechazado.
Se da la paradoja de que en España se ha legislado antes la capacidad de producir «bebés medicamento» que de permitir el desarrollo sin trabas de los Bancos Privados de SCU para uso familiar. La regulación de los bancos privados de SCU, vigente actualmente en España está determinada por el Real Decreto 1301/2006 que, paradójicamente, comienza por considerar que el almacenamiento y conservación de sangre de cordón umbilical, en un banco privado, constituye una «donación». Desde esta perspectiva se tiene la idea de que la conservación de las muestras de SCU en bancos privados restringe su capacidad de uso para fines públicos y sociales. De este modo a los padres en España solo les queda la opción de donar la muestra de SCU a un Banco público, lo que supone la pérdida de la identidad de la muestra o conservarlo en un Banco privado que mantenga las muestras en un depósito fuera de España, con la dificultades técnicas que pudiera suponer su utilización. Esto significa que en cierto modo se está coartando la libertad de los padres que deseen conservar la SCU de sus hijos para su uso familiar y de paso se está dificultando de facto el uso autólogo, que es la situación ideal de máxima efectividad en un trasplante de SCU, extensible a un uso alogénico para un receptor compatible emparentado, habitualmente un hermano o un miembro próximo de la propia familia. A esto se une el hecho de que, al menos en España, la capacidad de los bancos públicos para recoger y conservar unidades de SCU es limitada y no alcanza a todas las donaciones que podrían producirse.
La legislación española admite la producción de los «bebés medicamento»
La aprobación en 2006 de una nueva Ley de Reproducción Asistida abría paso a esta nueva opción terapéutica. Desde la aprobación de la Ley 14/2006[3] de Reproducción Humana Asistida y de investigación con embriones han nacido cuatro bebés con la finalidad de curar a sus hermanos en España. De acuerdo con la ley las peticiones se atienden de una en una, en función del tipo de enfermedad y circunstancias especiales de cada caso. Tras más de 70 peticiones de autorización para tener hijos con fines terapéuticos para terceros, se han desestimado 9, hay muchas en vías de aplicación y se han producido cuatro «bebés medicamento». El primero nació en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, en octubre de 2008. Se trataba de un bebé libre de enfermedad hereditaria y compatible con su hermano afectado de una beta-Talasemia major. El transplante se llevó a cabo en el primer trimestre de 2009, sin que tengamos datos sobre la deseable curación del hermano.
No debemos olvidar que por encima del alarde de la tecnología biomédica de producir el «bebé medicamento» debe estar la curación del niño que justificó su nacimiento. Por ello, nos parece que no deberían divulgarse las noticias de nuevos nacimientos de estos bebés hasta tanto no se conozca el resultado final de toda la operación, incluido el trasplante de la SCU y la curación. Por ello, tras conocerse el nacimiento de Estrella, el 13 febrero de 2012, una niña concebida con el fin de curar a su hermano Antonio afectado de aplasia medular severa han surgido comentarios sobre la precipitación de la divulgación de estas noticias. De este modo, un par de días después del anuncio del nacimiento de Estrella en Sevilla, el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) reveló que 11 meses antes habían nacido en Barcelona dos gemelas, Noah y Leire, con el fin de salvar a su hermano Izan, que padece adrenoleucodistrofia, señalando que el motivo de que no hayan dado a conocer el nacimiento de las niñas medicamento se debe a que su hermano Izan se encuentra aún en tratamiento
Hubo quien en el momento de promulgarse la Ley 14/2006 señaló que la técnica de los «bebés medicamento» carecía de justificación clínica y social. Hoy, a la vista de los magros resultados a pesar del elevadísimo coste de personal, medios económicos y vidas humanas desestimadas por no ofrecer el perfil genético adecuado, podemos mantener la misma crítica. El tiempo se ha encargado de demostrar la precipitación en la aplicación de una normativa permisiva para algo de lo que ni existía demanda social ni se podía esperar resultados espectaculares. Lo que si tendría mucho sentido es fomentar la donación de SCU para favorecer la búsqueda urgente de muestras con HLA adecuado y sobre todo la autorización para actuar en España sin trabas legislativas de los Bancos privados de SCU para uso familiar.


[1] E. Gluckman, V. Rocha, C. Chastang, «Cord blood stem cell transplantation. Bailliere’s Best Practice and Research», en Clinical Haematology 12 (1999), pp. 279-292.
[2] Ej.: padre HLA1/HLA2 y madre HLA3/HLA4 (siendo HLA1, HLA2, HLA3 y HLA4, combinaciones distintas del grupo de genes ligados en cada cromosoma autosómico). Sí la pareja tuvo un hijo con la combinación, por ej. HLA2/HLA3, la probabilidad de que un segundo hijo presente la misma combinación genética es ¼.
[3] Ley 14/2006, de reproducción humana asistida y de investigación con embriones humanos con fines terapéuticos para terceros BOE 27-05-2006

martes, 14 de febrero de 2012

2º caso de bebé medicamento


SEVILLA, 13 Febrero 2012. (EUROPA PRESS) 

El Hospital Virgen del Rocío de Sevilla ha acogido este pasado sábado el nacimiento de Estrella, el segundo 'bebé medicamento' que nace en España libre de una enfermedad genética hereditaria y que es compatible con su hermano Antonio, afectado de aplasia medular severa, una grave enfermedad hematológica que provoca la desaparición de las células encargadas de la producción de la sangre en la médula ósea.

Éste es el segundo caso que se registra en España, después del conseguido también en este mismo hospital sevillano en 2008, cuando se registró el que fuera el primer caso realizado íntegramente en España mediante la técnica del Diagnóstico Genético Preimplantatorio (DGP) para concebir a un bebé de perfil de histocompatibilidad idéntico (HLA) a un hermano que precisaba de un trasplante de progenitores hematopoyéticos.

Fue el caso de Javier Mariscal, nacido el 12 de octubre de 2008 en el Virgen del Rocío de Sevilla, que permitió meses después salvar la vida de su hermano Andrés, que estaba afectado de beta-Talasemia mayor y al que se le efectuó un trasplante de sangre de cordón umbilical de Javier.

En este sentido, el director de la Unidad de Genética, Reproducción y Medicina Fetal de este hospital, Guillermo Antiñolo, ha aclarado que primero se buscó en la red española de médula ósea (REDMO), si bien no se encontraron donantes compatibles con el caso de Antonio, cuya patología le estaba provocando en los últimos meses que requiriese de forma recurrente y casi semanal transfusiones de sangre, ya que su problema en la médula le provoca el que no pueda producir glóbulos rojos, blancos y plaquetas.

NACIMIENTO Y PROCEDIMIENTO
Tras el parto, la sangre de su cordón umbilical quedó almacenada en el Banco andaluz de Cordón Umbilical, ubicado en Málaga, donde permanecerá hasta que el equipo de la Unidad de Hematología acreditado a nivel nacional para el trasplante pediátrico de progenitores hematopoyéticos, programe el momento del trasplante para Antonio, opción terapéutica para su grave enfermedad.

El hospital ha aclarado que el porcentaje de éxito ronda el 70 por ciento, "aunque ello dependerá de las condiciones con las que llega cada paciente en el momento del trasplante". Además, en este caso no existe otra opción que no sea un trasplante de sangre de cordón de un hermano compatible.

TRASPLANTE ENTRE HERMANOS
Este caso demuestra la utilidad de la sangre del cordón umbilical en trasplantes intrafamiliares. Solo conservando privadamente la sangre del cordón se tiene la certeza de disponer de este material biológico, si alguna vez llega a necesitarse. Esto evita la necesidad de recurrir a la creación del bebé medicamento, que, además de los problemas éticos que plantea, tiene una tasa de efectividad muy baja.

viernes, 13 de enero de 2012

La sangre de cordón podría revertir la diabetes tipo 1


Fuente: Europapress, 11 enero 2012

Una terapia de células madre procedentes de sangre de cordón umbilical podría revertir la diabetes tipo 1. Así lo han señalado investigadores de la University of Illinois, en Chicago (Estados Unidos), descrita en la publicación 'BMC Medicine'.
La diabetes tipo 1 es causada por el ataque del sistema inmune del propio organismo a las células beta del islote pancreático. Su tratamiento requiere una inyección diaria de insulina que regule los niveles de glucosa del paciente en sangre. La nueva terapia "reeduca" las células T de los diabéticos, responsables de este ataque, para restablecer la función pancreática y reducir la necesidad de insulina.
La terapia Educadora de las Células Madre pasa lentamente linfocitos separados de la sangre del paciente sobre células madre de sangre de cordón inmovilizadas procedentes de donantes sanos. Después de dos o tres horas en el dispositivo, los linfocitos 'reeducados' son devueltos al paciente.
Los progresos de los pacientes fueron observados a las 4, 12, 24 y 40 semanas después de administrarse la terapia. El péptido C es un fragmento de proteína fabricada como un subproducto de la insulina fabricada y puede utilizarse para determinar cómo están funcionando las células beta.
Esto continuó mejorando a la semana 24 y se mantuvo hasta el final del estudio, lo que significa que la dosis diaria de insulina requerida para mantener sus niveles de glucosa en sangre pudo reducirse. En consonancia con estos resultados, la hemoglobina glicosilada (HbA1C) indicadora del control de la glucosa a largo plazo también se redujo en las personas que recibieron tratamiento, no en el grupo de control.
Según el investigador de la University of Illinois at Chicago Yong Zhao, que dirigió este estudio multicéntrico, "también observaron un mejor control autoinmune en estos pacientes". "La terapia educadora de las células madre elevó el porcentaje de linfocitos T reguladores en la sangre de personas en el grupo de tratamiento".
"Otros marcadores de la función inmune, como el TGF-beta1, también mejoraron. Nuestros resultados sugieren que es esta mejora en el control autoinmune, mediado por los reguladores autoinmunes AIRE en el CBSC, que permite recuperarse a las células beta de la isleta pancreática", concluye

martes, 6 de diciembre de 2011

Sangre de cordón como fuente para la medicina del futuro


ZUTPHEN, Países Bajos, 29 de noviembre de 2011 (agencias)

Las células madre sanguíneas del cordón umbilical son la principal fuente para los transplantes y la medicina regenerativa del futuro

Los pasados días 21 y 22 de noviembre tuvo lugar en Maastricht un simposio sobre medicina regenerativa que se centró en el progreso de la investigación con células madre y sus prometedoras aplicaciones terapéuticas.
Gracias a los sólidos datos científicos, los investigadores confirmaron que las células madre sanguíneas del cordón umbilical son hoy en día una de las principales fuentes para trasplantes de células madre, para la investigación y la medicina regenerativa del futuro.
La sangre del cordón es una de las principales fuentes de células madre, cada vez más utilizada para sus trasplantes.
La eminente profesora Gluckman abrió el Simposio. Fue la primera en realizar un trasplante de de células madre sanguíneas del cordón, curando a un niño con anemia de Fanconi en 1988, utilizado las células madre de su hermano. Con motivo del Simposio, destacó que la sangre del cordón está convirtiéndose rápidamente en la fuente preferente para trasplantes células madre: en 2000 solo el 1% de los trasplantes utilizaban las células madre de la sangre del cordón; hoy, lo hacen más del 22%. Este fuerte crecimiento se debe a las características superiores de las células madre que provienen de la sangre del cordón, pero también es debido a su facilidad de obtención, a diferencia de la médula ósea por ejemplo.
Desde que se trasplantó la primera célula madre de sangre del cordón en 1988, se ha informado de más de 25.000 trasplantes en todo el mundo y casi 7.800 de estos trasplantes han sido notificados a Eurocord. La principal enfermedad en tratarse fue la leucemia aguda (47% de niños y 59% de adultos), seguida por otros desórdenes sanguíneos (10% de niños y 20% de adultos). Los investigadores están comprometidos con aumentar el número de enfermedades que pueden tratarse con los trasplantes de células madre.

Ensayos clínicos en marcha, abordando necesidades médicas no cubiertas
La medicina regenerativa es uno de los campos terapéuticos más prometedores tratados en el Simposio. Existen diferentes terapias en proceso para tratar lesiones espinales, reparación y regeneración de los órganos, incluyendo el corazón, el hígado y la vejiga. Durante el Simposio, investigadores de todo el mundo tuvieron la oportunidad de compartir y notificar sus últimos resultados del trabajo preclínico y los ensayos clínicos. Estos estudios abordan enfermedades que aún no tienen tratamiento y pueden suponer una gran esperanza para algunos pacientes. Los resultados de estos estudios se esperan pronto.

Tratamientos experimentales en el laboratorio, pasando hacia ensayos clínicos
El profesor Surbek, de Suiza, explicó sus esfuerzos para tratar a niños prematuros que padecen lesiones cerebrales prenatales con el trasplante de células madre de sangre de cordón umbilical. No hay una terapia establecida disponible y la lesión a menudo lleva a una discapacidad grave a largo plazo. En modelos animales, las células madre humanas se trasplantaron con éxito. El doctor Surbek comentó: "Estamos encantados con estos primeros resultados, ya que confirman la supervivencia y actividad funcional de las células de donantes trasplantadas. Veo muchos bebés prematuros y estamos comprometidos a mejorar su tasa de supervivencia y calidad de vida."

miércoles, 5 de octubre de 2011

Confusión entre donación y depósito privado de sangre de cordón



Gijón, 5 oct 2011 (EFE).- 
El presidente de la Sociedad Internacional de Bioética (SIBI), Marcelo Palacios, ha pedido hoy un cambio en la normativa que regula los bancos de sangre de cordón umbilical para evitar el "destierro celular" que se produce por la imposibilidad de darle un uso exclusivamente familiar a las células madre depositadas en España.
El científico ha dicho que muchas familias deciden depositar la sangre de los cordones umbilicales de sus hijos, portadoras de células madre, en bancos del extranjero porque la legislación española les obliga a donarlas para un uso público, con lo que "se esta produciendo un verdadero destierro celular".

Palacios ha demandado una reforma del real decreto 1301/2006 que regula entre otras cosas los depósitos de sangre de cordón en España, para que autorice el depósito de sangre de cordón umbilical para uso exclusivo autólogo o familiar, eliminando los condicionantes de su donación para una utilización pública, aunque fomentándola para que sea voluntaria.
España es el único país del mundo que exige a los familiares la donación pública de las células madres para ser depositadas en bancos públicos y privados, por lo que muchos optan por depositarlas en el exterior, ha indicado el presidente de la SIBI.
Palacios, que esta mañana ha presentado su libro "Bancos de cordón umbilical" en el que ha elaborado una tesis que fundamenta su demanda de cambio normativo, ha asegurado que la legislación española "confunde donación y depósito" y atenta contra los derechos fundamentales.
Según ha indicado, los propietarios de la sangre del cordón umbilical son el niño y su madre, y "en ningún caso" la administración puede exigirles su donación pública para depositarla en España.
Palacios ha destacado la "contradicción" de que las familias que tengan depositada la sangre umbilical para uso exclusivo o autólogo en el exterior pueden trasladarla a España "sin problemas", pero no pueden tenerla en bancos de este país.
Según ha manifestado, el real decreto 1301/2006 es una trasposición de directivas sobre donación que no se ajusta a la realidad de los hechos porque "de lo que se trata es de un depósito". Sin embargo el RD se refiere al mismo repetidamente como una donación. "Donación para uso autólogo" es una contradicción en los términos. La sangre del cordón, o se dona públicamente o se guarda privadamente. Ambos conceptos son excluyentes
Además, esta normativa "es ambigua" porque faculta a las Comunidades Autónomas a reglamentar esta actividad, pero las somete a una norma de mayor rango que "impone condicionantes", ha afirmado.
Palacios se ha manifestado a favor de la "libre decisión" de las personas para optar a un uso autólogo o también general mediante una donación, que, en su opinión, debería "ser voluntaria y sin condicionamientos".

jueves, 15 de septiembre de 2011

Por qué es mejor fraccionar la unidad de SCU antes de criopreservarla


Las primeras unidades que se guardaron en los primeros bancos de SCU no fueron manipuladas. Se almacenaron con todos sus componentes (plasma, células rojas, etc...) y fueron utilizadas posteriormente con más o menos problemas. 

La reducción de volumen de las unidades de SCU tiene su origen en la necesidad de ahorrar espacio en los contenedores de nitrógeno líquido cuando la cantidad de unidades que se almacenaban empezó a aumentar de forma considerable. Y luego se vieron otras ventajas añadidas.

Es cierto que el principal riesgo de manipular las muestras es la pérdida celular. Broxmeyer et al. (PNAS 1989) encontró una inaceptable pérdida de células progenitoras cuando usaban técnicas para la eliminación de células rojas, tales como centrifugación simple, lisis con cloruro de amonio, filtración a través de diferentes gradientes de densidad... Otros investigadores comunicaron mejores recuperaciones celulares a expensas de no utilizar métodos cerrados con el riesgo de contaminación bacteriana y fúngica que ello conlleva, además de los posibles errores de identificación de las muestras. Todo ello además era muy laborioso, con lo cual no se ajustaba a la rutina demandada en dichos bancos. Éstos fueron los primeros intentos al respecto. Pero poco después el problema se vio solventado por la técnica propuesta por Rubinstein en 1995 de separación celular, que es la utilizada hoy en día por todos los bancos de sangre de cordón umbilical serios del mundo.

El Dr. Wagner, Mary Laughlin y Lawrence Petz revisaron en el “International Cord Blood Symposium“ de Los Ángeles los distintos métodos de procesamiento de las unidades de sangre de cordón vigentes en la actualidad, que son los siguientes:
  •  No manipulación (sangre total) 
  • Separación manual por gravedad: depleción de plasma y /ó de hematíes 
  • Separación manual por centrifugación: depleción de plasma y /ó de hematíes 
  • Métodos automáticos “Sepax®” y “AXP®”
Al contrario de lo que afirman algunos laboratorios que no realizan separación celular antes de procesar, en esta comunicación no se defendió esta postura. De los 30 minutos que duró la conferencia, 25 minutos los dedicaron a comentar los diferentes procesos de reducción de volumen que existen, y n o a justificar las ventajas de la no-manipulación.

La realidad es que hay muchas ventajas asociadas a la depleción de plasma y sangre de las unidades de SCU:
1.       La reducción del volumen de las unidades de SCU también ayuda a mantener una alta viabilidad celular, puesto que al ser el volumen de la muestra más pequeño, su congelación posterior es más uniforme y su descongelación más rápida (Rubinstein el tal, PNAS 1995). Todos los pasos en los que se manipule la sangre son críticos. Evidentemente, la congelación y descongelación también lo son.
2.   Por otro lado, la reducción de volumen también disminuye la toxicidad resultante de la infusión de grandes cantidades de DMSO (crioprotector celular) y los productos hemolizados de la infusión de las unidades no manipuladas (Solves et al, Cryobiology 2008). A mayor volumen, mayor cantidad de DMSO, lo que se traduce en una mayor toxicidad celular.
3.       De forma paralela al punto anterior, si la cantidad de DMSO fuera menor eso permitiría a los centros de trasplante reinfundir las células una vez descongeladas sin necesidad de lavarlas, con lo cual la pérdida celular sería mucho menor.
4.  Algunos autores han observado una influencia negativa del contenido de células rojas, cuando la concentración es >0.02 x109/ml, en el crecimiento de las colonias granulocíticas (CFU-GM), marcadores directos de las células progenitoras (de Kreuk et al, J Hemato Stem Cell Res 2001). Así pues, parece que un exceso de células rojas podría interferir con el crecimiento y viabilidad de las células progenitoras hematopoyéticas.
5.   Al eliminar los componentes innecesarios para un trasplante (células rojas, plasma y DMSO) se minimizan los efectos adversos que pueden provocar en los receptores.
6.    La depleción (reducción, depresión) de células rojas disminuye las reacciones por incompatibilidad ABO (de grupo) que se pudieran dar en el caso de que receptor y donante tuvieran grupos sanguíneos diferentes e incompatibles.

Todas estas razones justifican ampliamente la reducción de volumen de las unidades de SCU y hacen que sea el procedimiento común y habitual entre los bancos de cordón de todo el mundo.
Los laboratorios que no lo hacen así justifican su postura en el hecho de que la depleción de hematíes supone una pérdida de células nucleadas de entre el 14% - 42%. Y se basan para dar esta cifra en un estudio de McMannis. En una revisión de su inventario de 50.000 unidades de cordón, Mc Mannis comparó los resultados de 39.000 unidades procesadas mediante depleción de hematíes frente a 11.000 unidades sin depleción de hematíes. Así, pudo comprobar que de las unidades deplecionadas de hematíes, solamente el 21% tenían un alto número de células (más de 1.250 millones), mientras que el 35% de las unidades conservadas con hematíes tenían una alta celularidad. Obviamente, toda manipulación lleva consigo una pérdida celular. Pero estos datos no son concluyentes, además de que no se investigó qué células nucleadas son las que se pierden. El Dr. Rubinstein y la Dra. Dobrila llevaron a cabo un estudio muy interesante en el que investigaron qué células eran las que se perdían realmente, con la siguiente conclusión: La pérdida celular se observa sobre todo en la cantidad de células nucleadas totales, pero no así en la cantidad de células CD34+ y en las unidades formadoras de colonias. Pablo Rubinstein y Ludy Dobrila, del NYBC, junto con el grupo comercial de Thermogenesis (AXP) presentaron estos datos. El resumen del póster es el siguiente:
  • La recuperación de células CD34+ fue del 98,2%, de CFU del 94,6%, de MNC del 97,9% y de células nucleadas totales (TNC) del 84,8%. Así pues, la recuperación de las células progenitoras (las más importantes en los resultados del TSCU) es >95%. Ya se ha demostrado (Sanz et al, Gluckman et al, ...) que la cantidad de células CD34+ tiene más impacto que las TNC. 
  • Menos del 1% de las TNC fueron recogidas en la bolsa de exceso del plasma, y el 15% restante fue perdido y recuperado en la bolsa de las células rojas, donde se vio que la mayoría que eran granulocitos (células maduras). 
  • Por tanto se concluye que la mayor pérdida celular se produce en el compartimento de las TNC, pero cuando se investiga esa pérdida se ve que la gran mayoría es a expensas de granulocitos, los cuales no tienen ningún papel en el injerto del trasplante.
El lavado se pensó para eliminar la mayor parte del DMSO que puede provocar efectos adversos en el paciente. De forma paralela también se puede eliminar parte de la hemoglobina libre, que ya puede haber dañado las células madre. El problema es que tanto el DMSO como la hemoglobina libre no se eliminan por completo, con lo cual la proporción que queda de hemoglobina en las unidades no manipuladas es mayor que en las reducidas, con los posibles problemas que ello puede ocasionar como ya he comentado previamente. 

Por otro lado, no está claro el papel del lavado de las unidades, porque precisamente es uno de los puntos más críticos de todo el proceso en lo que se refiere a la pérdida celular. El propio Rubinstein comenta que este paso de lavado puede ser obviado diluyendo la unidad con 1% de dextrano y 5% de albúmina humana y así se reduce significativamente esta pérdida celular.

Cristina Navarrete et al. hace una revisión del sistema de almacenamiento de la sangre de cordón en el último número del British Journal of Hematology. En la página 238 de dicho artículo, en el apartado de Processing, comenta literalmente lo siguiente: “Another important additional advantage of volume reduction is that it reduces the amount of DMSO contained in the unit, a fact particularly beneficial for units that will be infused to small children. Initially, due to the large volume of DMSO, cord blood cells had to be washed prior to infusion, especially in the case of small children. Nowadays, washing is not required for volume-reduced units”. De esta forma se evita perder un elevado porcentaje de células.

De todas formas, hay algunos autores que todavía tienen dudas respecto a la reducción de volumen, y en los casos de donaciones dirigidas incluso se habla de que no sería necesaria la manipulación de la muestra (Navarrete et al. BJH 2009). El no manipular la muestra y congelarla como sangre total no está desacreditado, y de hecho se han llevado a cabo trasplantes con estas unidades con éxito. Lo que no puede ni debe hacer ningún laboratorio es presentar esa forma de guardar las muestras como la mejor, y como una gran ventaja respecto al resto de bancos de SCU del mundo (públicos y privados) porque no lo es. Está demostrado por miles de trasplantes que la reducción del volumen de la SCU es una técnica habitual, totalmente extendida y que no pone en peligro los trasplantes en absoluto. Además, los datos que se tienen respecto a las unidades manipuladas son mucho mayores que los que se tienen sobre las no manipuladas, porque éstas últimas hace tiempo que apenas se utilizan. Esto, desde un punto de vista científico hace más seguras a las primeras. 

Los laboratorios que han optado por almacenar sus unidades sin manipular deberían explicar las verdaderas razones que les han llevado a tomar esa decisión, que seguramente, se deben a criterios económicos y no tanto científicos. De otra forma, no tendría sentido que siguieran un método que prácticamente nadie utiliza y por tanto vayan a contracorriente. Una vez tomada esa decisión tienen que justificarla a capa y espada agarrándose en los pocos artículos que hay al respecto. Evidentemente han obviado toda la información que hay sobre las ventajas de reducir la SCU, lo cual significa que han obviado deliberadamente algunos de los artículos más importantes acerca del almacenamiento de SCU.

lunes, 4 de julio de 2011

Falsos argumentos de bancos de sangre de cordón que no son bancos

En ocasiones tenemos que lamentar la falta de ética de algunas empresas que se dedican al transporte de la sangre de cordón para que sea procesada en laboratorios extranjeros. Estas empresas no están autorizadas en España como bancos de sangre de cordón, entre otras cosas porque no lo son. Tan solo son operadores logísticos que transportan la sangre del cordón fresca para que la procesen en laboratorios extranjeros con los que tienen firmados acuerdos. Y todo ese proceso escapa al control de las autoridades sanitarias españolas.

Curiosamente, algunas de estas empresas se han integrado en la Asociación Española de Bancos de Sangre de Cordón... cuando en realidad no lo son ninguna de ellas. Ni laboratorios de procesamiento ni bancos de almacenamiento de sangre de cordón. Sin embargo, confunden a la población con falsos argumentos, tratando así de compararse con los verdaderos bancos, como VidaCord, que sí procesan todas las unidades en su laboratorio propio, y también almacenan en sus propios tanques las células madre. 

Hoy traemos dos de estos falsos argumentos para denunciar a los que los utilizan, y dejar al descubierto su forma de proceder:


MENTIRA Nº1: VidaCord no está autorizada en Europa. Al tener autorización solo en España, sus unidades no cumplen los criterios exigentes de países europeos, como el Reino Unido, y por tanto, no se podrían trasladar allí en caso de que fueran necesarias para trasplante.


Ante este argumento, que descalifica a quien lo utiliza, hay que decir lo siguiente:
  1. VidaCord es un banco autorizado en España. Tenemos autorización de las autoridades sanitarias españolas, en base al RD 1301/2006. Este decreto es la trasposición de la directiva europea 2004/23/CE, que regula entre otras cosas los requisitos exigibles a los bancos de SCU para procesar y conservar la sangre de cordón. Es decir, que no hay ninguna duda de que cumplimos con los requisitos europeos, al estar acreditados en España. Afirmar lo contrario es simplemente una mentira, utilizada por un comercial que desacredita a la empresa que representa por permitírselo.
  2. Las unidades de VidaCord que están a disposición universal (aquellas cuyo lugar de depósito es Alcalá) están incluidas en el REDMO. Y como tal podrían ser requeridas para ser trasplantadas a cualquier paciente en cualquier lugar del mundo (también en el Reino Unido...). Por tanto, afirmar que por el hecho de procesar en España nuestras unidades no se pueden utilizar allí es absolutamente falso. Si fuera así, no las habría admitido el REDMO.
  3. VidaCord publica un informe de calidad, que está colgado en nuestra página web. En él se puede comprobar la calidad de nuestras unidades en parámetros clave como la celularidad, el número de células CD 34+ o la viabilidad celular. Comparando estos parámetros con los de los bancos públicos podemos afirmar con orgullo que tenemos unidades de muy alta calidad. Esto no lo hace ninguna otra empresa. Nosotros lo hacemos porque estamos orgullosos de la buena calidad de nuestras unidades, fruto de un trabajo bien hecho.


MENTIRA Nº2: Según la ley española, te pueden quitar las unidades procesadas en VidaCord por el hecho de ser un banco español. Por eso los otros "bancos" no procesan en España.


Esta falacia, utilizada por empresas que ni siquiera son bancos de SCU, demuestran su desconocimiento de la regulación española o sus ganas de engañar a las familias. Ante semejante falsedad hay que afirmar lo siguiente: 


VidaCord dispone de instalaciones propias en nuestro país (en el parque científico y tecnológico de Alcalá de Henares - Madrid) donde se procesan todas las muestras. Si la familia así lo decide, también ofrecemos la posibilidad de que las muestras se queden depositadas en nuestras instalaciones, con lo que además de quedar para uso privativo podrían salvar la vida a una persona para la que dicha muestra sea compatible. En caso contrario, si la familia así lo desea, son trasladadas, ya procesadas y crio preservadas en nitrógeno líquido para ser almacenadas en depósitos que tenemos en Europa, donde quedan propiedad 100% de la familia.


La normativa legal que regula en España la existencia y funcionamiento de los bancos de sangre de cordón umbilical es el Real Decreto 1301/2006, de 10 de noviembre, por el que se establecen las normas de calidad y seguridad para la donación, la obtención, la evaluación, el procesamiento, la preservación, el almacenamiento y la distribución de células y tejidos humanos y se aprueban las normas de coordinación y funcionamiento para su uso en humanos. Este RD exige que las unidades DEPOSITADAS en España deben ser puestas a disposición universal. En concreto, en el artículo 27.1 se dice lo siguiente:
"Las células y tejidos almacenados en los establecimientos de tejidos estarán a disposición de los centros o unidades de aplicación de tejidos y células para usos alogénicos en procedimientos terapéuticos con indicaciones médicas establecidas en receptores adecuados."
La norma obliga a los tejidos que se guardan en España, no a los que se procesan aquí y se llevan a conservar en el extranjero. VidaCord procesa todas las unidades en España y sólo las transporta, ya procesadas y criopreservadas, para ser almacenadas en el extranjero cuando así lo solicita la familia.


La ley obliga a informar de este extremo en el documento de Consentimiento Informado. Por eso en el artículo 7.2 se indica que:
"En el supuesto de uso autólogo eventual, el contenido de la información facilitada con anterioridad a la obtención deberá incluir, además de lo previsto en el apartado anterior, la indicación de que las células y tejidos así obtenidos estarán a disposición para su uso alogénico en otros pacientes en el caso de existir indicación terapéutica."
Por otro lado, para que una unidad de sangre de cordón pueda ser requerida para ser utilizada en un paciente, es preciso que primero se conozca su tipaje HLA. En los bancos privados no se realiza esta prueba (que es muy cara, pues cuesta cerca de los 300 €) a las unidades que conservan para uso familiar, puesto que solo será necesario conocerlo en el momento en que la unidad vaya a ser utilizada para un trasplante alogénico intrafamiliar. Si se necesitara para un trasplante para el propio niño, el HLA sería redundante, puesto que son sus propias células las que se le trasplantarían. Por el contrario, las unidades que están en los bancos públicos requieren que se les realice el HLA para poderse poner a disposición universal. En España es la Fundación José Carreras la responsable del registro de donantes de médula ósea (el REDMO), donde se incluyen los datos HLA de las unidades de sangre de cordón puestas a disposición universal. Sin el HLA no se puede ver si son útiles para un enfermo, y por tanto, nadie puede requerirlas.  En este sentido, las unidades de sangre de cordón de VidaCord que no se encuentran depositadas en territorio nacional no tienen el HLA realizado y por eso no pueden ser requeridas para ser utilizadas por un tercero. Porque, simplemente, no es posible conocer si son compatibles o no. Al igual que ocurre con cualquiera de los bancos de sangre de cordón que tienen depósitos en otros países.


Las empresas que no tienen bancos en España exportan la sangre fresca porque no tienen la infraestructura para procesar aquí. Pero VidaCord sí tiene laboratorio en España. Esto se traduce en un menor tiempo de transporte al laboratorio desde el paritorio, lo cual repercute en unidades de mayor calidad a la hora de un hipotético trasplante.

miércoles, 27 de abril de 2011

Las células madre de sangre de cordón, más eficaces

Investigadores del Instituto del Cáncer Dana-Farber, en Boston (Estados Unidos), han demostrado que es posible mejorar el rendimiento a largo plazo de las células madre obtenidas de la sangre de cordón umbilical, haciéndolas más eficaces en caso de trasplante. Así se desprende de las últimos resultados de un estudio en animales que llevan a cabo junto con el Beth Israel Deaconess Medical Center (Bidmc) y el Hospital Infantil de Boston, en el que están utilizando una molécula de señalización llamada 16-16 dimetil PGE2 para mejorar la eficacia de estas células. 

Según el estudio que publica la edición on line de la revista Cell Stem Cell, ninguno de los animales que había recibido células tratadas con esta molécula desarrolló cáncer un año después del trasplante, presentando un perfil de seguridad favorable en todos los casos. Cuando se utilizan células madre, la médula ósea las asimila más lentamente y aumenta las probabilidades de fracaso de estas intervenciones, de ahí la importancia de encontrar nuevas fórmulas.

Fuente: Ideal de Granada 21 abril 2011